Descripción
Noé fue escogido por Dios. Así dice la Biblia. Fue elegido para sobrevivir al diluvio, junto con su familia y todos los animales que subió al arca. Esto hace de Noé el ascendiente de toda la humanidad. Si sólo sobrevivieron a la gran inundación él, sus hijos y sus familias, todos los hombres, mujeres y niños que hoy viven son descendientes de la familia de Noé.
Una vez que el diluvio pasó, Noé no volvió a vivir a su patria original. Tanto él como sus hijos iniciaron’ una vida completamente nueva. El arca se posó en el monte Ararat. Conocedoras de esta tradición muchas expediciones han investigado en esa montaña, en busca del arca, en los confines de Turquía, junto a la frontera con la Unión Soviética. Esta búsqueda no ha producido pruebas definitivas acerca de la existencia de restos del arca. Sin embargo la curiosidad y admiración que despierta el arca subsiste hasta nuestros días.
En este libro Gerd von Hassler desarrolla una tesis novedosa y audaz: Noé o sus descendientes —probablemente su hijo Shem— cruzó el Atlántico y llegó hasta las costas de América del Sur. El autor des-pliega su acuciosa investigación paso a paso. Para ello usa los hechos, la leyenda como también sus amplios conocimientos acerca de la técnica de construcción de embarcaciones. Con todos estos antecedentes apasionantes logra revivir el acontecer prehistórico. ¿Quiénes eran los dioses blancos de las leyendas incas y mayas? ¿Somos nosotros los descendientes de una misteriosa cultura que fue destruida por la gran inundación?






