38 Oficios para el recuerdo

8,50

Agustín Faro Forteza

ISBN: 84-605-5060-5
Páginas: 110

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Descripción

Desde las nevadas cumbres del Guadarrama soplaba un viento frío y Ellas, así se llamaba el farolero de la puerta del Sol, se cubrió la boca y la nariz con una bufanda que, amorosa-mente, le había tejido su mujer Elena. A Elías le molestaban aquellos días de viento porque la llama de su farolillo temblaba al encencer la Mecha del velón y á debía encontrar la posición adecuada para que la lumbre prendiera el cabo. Pero siempre lo conseguía y, encaramándose en el último travesaño de su escalera, encendía uno a uno aquellos faroles que iluminarían el caminar de los noctámbulos. El trabajo era sencillo y monótono, tan monótono que, en ocasiones, Elías se cruzaba con la misma gente bajo el mismo farol. El tiempo transcurrido y el talante amable de Elías había propiciado una cierta familiaridad con alguno de aquellos transeúntes que ya podían considerarse algo más que conocidos.